Corte y encendido
Cómo cortar un cigarro y qué corte elegir
¿Corte recto, en V o perforado? Qué hace cada corte con el tiro y el sabor, qué cigarros van mejor con cada uno y cómo cortar limpio sin dañar la capa.
Un cigarro premium viene cerrado en la cabeza con un pequeño trozo de hoja llamado perilla (cap). Antes de encenderlo hay que abrirla para que pase el humo. Suena simple, y lo es, pero la forma de cortar cambia el tiro, cómo llega el humo al paladar y si la capa aguanta hasta el final.
Primero, encuentra la línea de la perilla
Mira la cabeza del cigarro. Verás una o más líneas finas donde la perilla se une a la capa. Esa es la línea de la perilla. La regla de oro es cortar siempre por encima de ella. Si cortas por debajo, la capa pierde lo que la sujeta y puede empezar a deshacerse.
En la mayoría de los cortes basta con quitar 1–2 mm. Siempre puedes cortar un poco más. Lo que no puedes es volver a ponerlo.
El corte recto
El más común. Una cuchilla corta la cabeza de lado a lado y abre todo el ancho del cigarro.
- Herramientas: guillotinas de una o de dos cuchillas. Las de doble cuchilla cortan desde ambos lados a la vez y suelen dejar un corte más limpio.
- Tiro: el más abierto de todos.
- Va bien con: casi cualquier cigarro, también torpedos y belicosos, donde se corta a lo ancho de la punta.
- Consejo: corta en un solo movimiento rápido y decidido. Dudar aplasta la cabeza.
El corte en V
Una cuchilla en forma de cuña abre una muesca en la cabeza en lugar de quitar toda la punta.
- Tiro: firme pero generoso, porque la abertura es profunda más que ancha.
- Va bien con: cepos medianos y grandes, más o menos de 46 en adelante. No es ideal para cabezas en punta como las del torpedo.
- Por qué gusta: concentra el humo hacia el centro del paladar y la perilla queda casi intacta, así que es menos probable que la cabeza se abra.
El perforador (punch)
Una pequeña cuchilla circular abre un agujero redondo en la perilla.
- Tiro: el más cerrado. El agujero suele medir entre 7 y 10 mm.
- Va bien con: cabezas redondeadas y cepos medianos a grandes. Evítalo en torpedos, belicosos y cigarros muy finos.
- Por qué gusta: es rápido y muy limpio, y el humo llega concentrado. Algunos fumadores notan que se acumula alquitrán en la abertura hacia el final. Si pasa, un corte recto ligero vuelve a abrirlo.
Las tijeras
Las tijeras para cigarros dan un corte recto con más control y son un clásico en la mesa. Requieren algo de práctica: gira el cigarro mientras cierras las hojas para que el corte quede parejo.
Errores comunes
- Cortar demasiado. Quédate por encima de la línea de la perilla.
- Usar un cortador sin filo. Una cuchilla gastada rasga y aplasta en vez de cortar. Cámbiala o afílala.
- Morder la cabeza. Daña la capa y deja un tiro desigual.
- Cortar un cigarro reseco. Las capas demasiado secas se agrietan con facilidad. Antes de preocuparte por el cortador, conserva bien tus cigarros.
¿Qué corte elegir?
No hay una única respuesta correcta, solo preferencias. Una buena forma de aprender es cortar el mismo cigarro de tres maneras en días distintos y comparar el tiro y el sabor. Puede que, como muchos fumadores, prefieras un corte para algunos cigarros y otro para el resto.