La experiencia
Bajando revoluciones.
Desde el inicio abre balanceado — madera, cacao y un dulzor natural sutil. Sugiere una experiencia más redonda, pero rápidamente se inclina hacia un perfil más seco y especiado.
A medida que avanza, ese carácter se mantiene. Predominan los tostados, una nuez ligera y una pimienta blanca bien integrada, aunque dentro de un espectro más seco.
Se mantiene consistente… hasta que cambia.
Hacia la parte final del segundo tercio comienza a suavizarse. El perfil se refina y ese dulzor natural logra expresarse mejor, acercándose más al balance de la liga.
Ahí se percibe la influencia de Jalapa — pero en una expresión más contenida.
La construcción se mantiene. Combustión limpia. Entrega constante.
Se inclina más hacia lo seco y especiado que hacia la cremosidad o redondez. Un perfil más estructurado.
Un whiskey más dulce lo acompaña bien. Ayuda a resaltar ese lado más suave del cigarro.
Reflexión final
“Bien construido. Coherente en su desarrollo. Simplemente en un balance distinto al que suelo buscar.”