Casas del tabaco
Plasencia: cinco generaciones que empezaron de cero tres veces
De la Vuelta Abajo en 1865 a Nicaragua y Honduras. La familia Plasencia perdió sus tierras en dos revoluciones, se convirtió en uno de los grandes productores de tabaco del mundo y hoy firma sus propios cigarros.
Durante mucho tiempo, el apellido Plasencia estuvo dentro de muchísimos cigarros sin aparecer en la anilla. La familia cultivaba el tabaco y torcía para otras marcas. Solo en la última década empezó a firmar sus propios cigarros, y lo hizo con una historia que pocas casas pueden contar.
Cuba, 1865
Según la propia familia, todo empezó en 1865, cuando Don Eduardo Plasencia llegó de las Islas Canarias a la Vuelta Abajo, en Pinar del Río, la zona tabacalera más famosa de Cuba. En 1898 su sobrino, Sixto Plasencia, amplió el negocio.
Durante casi un siglo la familia cultivó tabaco en Cuba. Después de la revolución de 1959 sus fincas fueron confiscadas, y en los años sesenta los Plasencia salieron de la isla sin nada.
Nicaragua, Honduras y otra vez Nicaragua
La familia rehízo su vida en Nicaragua, cultivando tabaco otra vez. Con la revolución sandinista, a finales de los setenta, volvió a perder sus tierras y sus instalaciones. Fue la segunda vez que lo perdía todo.
Nestor Plasencia Sr., nacido en Cuba en 1949, se instaló en Honduras y empezó de nuevo. A mediados de los ochenta la familia comenzó a fabricar cigarros. Cuando la situación cambió en Nicaragua, a principios de los noventa, volvió también a ese país. En 1992 abrió una fábrica en Ocotal.
El gigante que trabajaba para otros
Con los años, los Plasencia se convirtieron en uno de los mayores productores de tabaco y de cigarros del mundo. Tienen fábricas en Danlí, Honduras, y en Estelí y Ocotal, Nicaragua, y producen decenas de millones de cigarros al año. Las cifras publicadas van de 30 a 45 millones según la fuente.
Buena parte de esa producción se hizo para otras marcas, como Rocky Patel y Alec Bradley, entre muchas más. Muchos aficionados han fumado tabaco Plasencia sin saberlo.
La quinta generación y la marca propia
La quinta generación, con Nestor Andrés Plasencia al frente junto a otros miembros de la familia, decidió poner el apellido en la anilla. Hacia 2016 y 2017 nació la marca Plasencia, distribuida en Estados Unidos como Plasencia 1865.
Los nombres de sus cigarros cuentan la historia de la familia. En Alma Fuerte, una liga totalmente nicaragüense, hay vitolas llamadas Eduardo I y Sixto I, en honor al fundador y a su sobrino. La línea Cosecha lleva el número de la cosecha contada desde 1865: la Cosecha 146 y la Cosecha 151 marcan la cosecha 146 y la 151 de la familia.
Por qué importa
Los Plasencia son la prueba de que el cigarro centroamericano tiene raíces cubanas profundas. Perdieron sus tierras en dos revoluciones y aun así terminaron cultivando el tabaco de buena parte de la industria. Cuando su apellido por fin llegó a la anilla, llegó con 150 años de oficio detrás.
Algunas fechas varían entre fuentes. Parte de la historia más antigua viene de la propia familia.